- La madurez y casi 30 años de trayectoria de Interpol inspiraron la energía y el sonido de This Mirror Weighs a Ton, su nuevo álbum.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- Madurez, experiencia y el hecho de que Interpol esté cerca de cumplir tres décadas desde su formación fueron los detonantes para la energía y vibra de This Mirror Weighs a Ton, el nuevo álbum del grupo estadounidense.
Daniel Kessler, guitarrista y segunda voz de la banda neoyorquina de indie rock, compartió su visión sobre el material discográfico, que saldrá el 28 de agosto y del que ya dieron a conocer “See Out Loud” y “Wings on Fire”.
“La edad nos lleva a momentos de certeza para la ejecución, para sonar como queremos y para conocer el entorno que necesitamos. La edad nos hizo pensar mucho en lo que sentiríamos cuando tocáramos cada canción, y no nos equivocamos.
“Andamos en los cincuenta, ya llevamos mucho tiempo unidos y creo que nuestra relación es como la de un matrimonio que se conoce tan bien, y está tan comprometido, que sabe sus claros y sus oscuros. Nada más”, relata Kessler, de 51 años.
Interpol lo completan Paul Banks (voz y guitarra) y Sam Fogarino (batería), mientras que Kessler vino a la Ciudad de México a hablar del material, cuyo título significa, literalmente, “Este Espejo Pesa Una Tonelada”, que hace referencia al sentido figurado del autoanálisis de un adulto sobre las responsabilidades y cargas emocionales.
“Lo dice cada una de las canciones, cada una va armando un rompecabezas donde te das cuenta de que lo que pesa son las expectativas y lo que los demás quieren de ti. Hay muchísima insatisfacción en la vida de hoy por el simple hecho de que nos hemos adaptado a una vida de comparaciones, y nos pesa mucho no cumplir con lo que hay alrededor. Es mucho ruido, mucho ruido”, puntualiza.
This Mirror Weighs a Ton representa su estreno en Partisan Records luego de dejar Matador Records, con el que dieron a conocer sus primeros siete álbumes de estudio, entre ellos Turn On the Bright Lights (2002), Our Love to Admire (2007) y The Other Side of Make-Believe (2022).
En la construcción del disco, cuya letra, idea melódica y maqueta de producción correspondió a Banks, cada uno de los músicos, de la banda y de acompañamiento, se dejó guiar por él, así como por la carretada de emociones que les llegaron cuando escucharon sus datos y estadísticas.
“Fue como ponerte a hacer un inventario de su corazón y de sus sentimientos en el momento. Él es así, muy pragmático y lleno de ideas que las va filtrando y las deja totalmente decantadas”, expresa.
Mientras las ideas para canciones de antaño fueron de cuestionamiento personal y desahogo emocional, Interpol se enfocó mucho más en las reflexiones de los seres humanos cuando llegan a la mediana edad, a las metas y las esperanzas.
“Bird and the Serpent”, “Ever the Actor”, “Wounded Soldier” y “Wake Up” tienen que ver con la forma de entender la vida, alejados de las complacencias y de la necesidad de aceptación.
“Como yo entiendo la vida tiene que ver con mi experiencia, y como la entiende un individuo en un lejano bosque de Japón es distinta, pero sí creo que todos podemos coincidir en que llegamos a la edad en que dejamos de querer complacer y tratamos de evolucionar.
“Vamos en el camino de nuestra verdad musical, en la exposición de cómo nos sentimos y de lo que queremos dar, y llegamos a la posición de entender que quien está en nuestros shows es porque sintió conexión con lo que hacemos, pero no buscamos convencer a nadie de nada”.
Aún sin fechas posibles para su retorno a la Ciudad de México, Interpol está seguro de que antes de que concluya el 2027, cuando conmemoren 25 años de su debut discográfico, estarán tocando en el País.




