- Personal de un restaurante-bar en la Colonia Nápoles cubrió con bolsas negras los sellos de suspensión colocados por el Invea.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- Los sellos de suspensión colocados por el Instituto de Verificación Administrativa (Invea) en un restaurante-bar ubicado en Dakota 178, en la Colonia Nápoles, Alcaldía Benito Juárez, fueron cubiertos con bolsas negras por personal del establecimiento.
En el lugar se observa que parte de los sellos colocados en la fachada fueron desprendidos, mientras que los fragmentos que permanecían adheridos, mientras que los demás sellos fueron tapados con plásticos negros a lo largo del inmueble.
De acuerdo con trabajadores del lugar, el pasado jueves 11 de junio, el Invea le impuso las medidas cautelares al establecimiento y, desde entonces, no ha operado, sin embargo, decidieron ocultar los sellos al público.
“Nosotros no hemos podido abrir, no hemos abierto, le pusimos las bolsas pero hasta que no lo arreglen los trámites y todo no podemos abrir”, detalló uno de los trabajadores.
Pese a que la Ley de Establecimientos Mercantiles de la Ciudad establece que los sellos de suspensión y clausura deben colocarse en lugares visibles y el Código Penal capitalino sanciona el quebrantamiento de sellos impuestos por una autoridad, los trabajadores admitieron haber puesto las bolsas.
Al respecto, el Invea señaló que el establecimiento fue sancionado por no haber acreditado su uso de suelo durante la visita de verificación. Además, señaló que cubrir los sellos no está permitido.
“Por no acreditar su uso de suelo. Evidentemente está prohibido que arranquen los sellos o los quiten y el cubrirlo con bolsas los sellos no pueden hacerlo”, aseguró la dependencia.
En tanto, un trabajador del sitio señaló que el establecimiento, que vende cortes de carne y bebidas alcohólicas, no tiene hora de cierre, pues depende del ambiente al interior y los clientes que se encuentren en este.
“A penas tiene dos semanas que cerramos, está abierto de lunes a viernes, ahorita no hemos podido operar, es que son brocas muy pesadas. Abrimos de una y media en adelante y cerramos pues depende cómo esté la cosa”, indicó.
Mientras tanto, el restaurante-bar permanece sin operar y a la espera de regularizar su situación administrativa ante las autoridades capitalinas. El Invea advirtió que los sellos de suspensión deben mantenerse visibles y respetarse en todo momento, por lo que cualquier alteración o retiro podría derivar en nuevas sanciones para el establecimiento.




