- Sarah Ferguson ingresó en diciembre a una clínica en Suiza, en medio del escándalo por su vínculo y el del Príncipe Andrew con Jeffrey Epstein.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- Sarah Ferguson se internó a finales de diciembre en una clínica de salud mental y rehabilitación en Suiza, en medio del escándalo por su vínculo y el de su esposo, el ex Príncipe Andrew, con el financiero y pederasta Jeffrey Epstein.
De acuerdo con el Daily Mail, Ferguson, de 66 años, ingresó en el centro Paracelsus, en Zúrich, después de Navidad y salió a finales del pasado enero.
La exclusiva clínica, que cuesta unos 13 mil libras por día (unos 17 mil 500 dólares), se encuentra a las orillas de un lago y pone a disposición de sus clientes un equipo de especialistas médicos, chef y hasta chofer.
“Ella sabe que recibirá allí amor y atención, así como tratamiento experto, en momentos en que se siente más vulnerable”, dijo una fuente a la publicación.
Ferguson, según medios británicos, no ha sido vista en público desde el pasado 12 de diciembre, en el bautizo de su nieta Athena.
Tras abandonar Suiza, se cree que Ferguson ha pasado este mes en los Alpes franceses y en los Emiratos Árabes Unidos.
Los archivos Epstein, publicados por el Departamento de Justicia de EU, revelaron que Ferguson y su marido mantuvieron una amistad con Epstein, incluso después de su primera condena por prostitución de menores.
La semana pasada, Andrew fue arrestado bajo sospecha de mala conducta en el ejercicio público relacionada con su relación con Epstein.
Este arresto intensificó el foco sobre toda la familia y, aunque Ferguson no ha sido acusada de algún delito, expertos legales han dicho que podría ser llamada como testigo.
Ferguson fue despojada de sus títulos honoríficos en octubre de 2025 debido al escándalo.
A inicios de mes, la polémica la obligó a cerrar la fundación benéfica que encabezó por años.


