- La falla de una compuerta de control hidráulico generó una cascada de agua cuya fuerza arrastró dos vehículos y dañó nueve casas.
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CIUDAD DE MÉXICO.- La falla de una compuerta de control hidráulico generó una cascada de agua cuya fuerza arrastró dos vehículos y dañó nueve casas en una calle de la Colonia Lomas de Potrero, en la Alcaldía Álvaro Obregón.
A las 3:00 horas, comenzó a desbordarse el torrente de un canal, los vecinos se despertaron cuando el agua comenzó a entrar a las viviendas de Cerrada de Mercadela, una calle con pronunciada pendiente.
“A las 6 y media ya era una cascada, fue creciendo y, de repente, como a las 8:00, se soltó con muchísima presión, como pude, con mis hijas, nos pusimos a detener el portón, para que el agua no lo rompiera y se nos metiera más de lo que ya teníamos”, explicó Lesly Gómez.
Entre los 20 integrantes de su familia algunos buscaban disminuir el ingreso de agua a su domicilio, para que fluyera afuera, sólo por la pendiente de la cerrada, que baja hacia un río, en medio una barranca descendente del Cerro del Judío.
Otros buscaban cómo salvar documentos, los muebles, la ropa, pero el caudal subió hasta 1.5 metros en la cocina, en donde flotaron los tanques de gas, la estufa y el refrigerador. La fuerza del agua reventó las tuberías del baño.
Mujeres y hombres buscaron herramientas para romper el muro de la casa y desfogar parte del torrente hacia la misma cascada, que con intensidad fluía sobre la calle y seguía entrando a las casas.
“Yo quería ayudar, pero no puedo, subieron mi cama, mientras veía cómo subía el agua”, contó Enrique Ramírez, en silla de ruedas por un accidente reciente.
Desde las 6:00 horas, los vecinos comenzaron a llamar a los servicios de emergencia.
“Una patrulla vino como a las 7:00, a las 9:00 empezó a llegar el apoyo, cuando ya estaba todo el daño”, indicó Fátima Iturría.
Desde el exterior de la casa más inundada, otros vecinos rompieron las paredes para abrir boquetes por donde escurriera el agua acumulada hacia la calle, mientras al interior seguía en ascenso.
Dos cuadras arriba, en Crisantemo, se encuentran las instalaciones de la planta que bombea el agua entregada por el Sistema Cutzamala hacia las viviendas construidas sobre las faldas del Cerro del Judío, y que está a cargo de la Secretaría de Gestión Integral del Agua (Segiagua)
“El escurrimiento se generó por la falla en el mecanismo de elevación de la compuerta de la trifurcación Judío-Lerma, lo que generó afectaciones en la regulación del caudal”, reportó la Segiagua.
“Se rompieron las compuertas de tan viejas que han de estar, deberían arreglarlas todas antes de que se repita otra fuga tan enorme, se tiraron muchos miles de litros de las 3 a las 10 de la mañana”, comentó Iturría.
Al sitio acudieron los titulares de la Segiagua, José Mario Esparza, y la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y PC, Myriam Urzúa.
“Nos ofrecieron arreglar la fuga, revisar si nos hicieron daño estructural, arreglar la casa; se tomaron fotos, se fueron y no mandaron ni un garrafón del Bienestar, ni comida, ni cobijas, no tenemos dónde cocinar, dónde dormir, no podemos ni prender la luz”, mencionó Bertha González.
El torrente levantó el pavimento de la Cerrada de Mercadela, debajo del cual fueron colocadas costaleras para evitar la apertura de un socavón en el drenaje; además, levantó el tramo peatonal de Heliotropos y arrancó árboles.


