- Audias Flores Silva, alias “El Jardinero”, ascendió en el Cártel de Jalisco Nueva Generación como un operador eficaz y discreto.
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CIUDAD DE MÉXICO.- Audias Flores Silva, “El Jardinero” o “El Matajefes”, peleó en su escalada a la cumbre del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) para consolidarse en la estructura de mando como un operador eficiente que no buscaba reflectores, pero que acumulaba poder territorial en la región del Pacífico.
El capo, quien fue arrestado ayer en Nayarit por fuerzas federales, inició como un operador de bajo perfil que brindaba protección y se convirtió en uno de los hombres más cercanos al abatido Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, por su labor criminal en el Pacífico.
Originario de Michoacán y nacido en 1980, Flores Silva creció en una generación marcada por la expansión del narcotráfico en el occidente del País. No hay registros públicos de una vida temprana mediática o de protagonismo criminal, como ocurrió con otros capos del narcotráfico.
Su perfil fue, durante años, el de un operador discreto, funcional, enfocado en cumplir tareas específicas dentro de la estructura delictiva, refieren registros oficiales. Su primer salto en la organización criminal no fue como jefe de plaza, sino como hombre de confianza en la seguridad personal.
Fuentes de seguridad nacional lo ubicaron como jefe en el entorno de “El Mencho”, un sitio que dentro del CJNG implica cercanía directa, lealtad probada y acceso al círculo más cerrado del liderazgo. Además destacaron que, en una organización marcada por la violencia interna y las traiciones, esa posición no se obtiene por casualidad.
Esa proximidad fue el punto de quiebre. A diferencia de otros mandos regionales, Flores Silva no sólo operaba territorio, sino que entendía la lógica interna del cártel: rutas, logística, laboratorios y, sobre todo, el control de la violencia. Esa combinación le dio un perfil útil para escalar.
Con el tiempo, dejó de ser sólo un operador de seguridad para asumir funciones más amplias. Comenzó a controlar zonas clave en el occidente del País, particularmente en Jalisco, Nayarit y Zacatecas, donde el CJNG consolidó su expansión.
En esos territorios no sólo coordinaba la producción de droga, sino también la defensa de plazas y la operación de células armadas.
Su crecimiento coincidió con la consolidación del CJNG como una de las organizaciones más agresivas y expansivas del País. Mientras otros grupos se fragmentaban, el cártel apostó por estructuras regionales con mandos de confianza.
EL ESQUEMA
En los reportes de autoridades estadounidenses comenzó a aparecer no como un subordinado, sino como lugarteniente y comandante regional, con control de amplias zonas en la costa del Pacífico.
Se le atribuye la supervisión de laboratorios de metanfetamina y la operación de redes logísticas que incluían pistas clandestinas, avionetas y transporte terrestre para mover droga desde Centroamérica hacia Estados Unidos.
Ese perfil lo colocó en la antesala de la cúpula. Dentro del CJNG, nombres como el suyo comenzaron a figurar como posibles relevos en caso de debilitamiento del liderazgo central. No era el heredero natural, pero sí uno de los hombres con mayor capacidad operativa y territorial.
Su cercanía con “El Mencho” fue clave para ese posicionamiento, pues no sólo había una relación jerárquica, sino de confianza construida en operaciones y control territorial. En estructuras criminales de este tipo, esa cercanía define quién accede a información, recursos y capacidad de decisión.
Ese mismo ascenso lo convirtió en objetivo prioritario. Su nombre apareció en acusaciones federales en Estados Unidos por tráfico de drogas y uso de armas, así como en sanciones del Departamento del Tesoro, que lo catalogaron como narcotraficante significativo y operador clave del CJNG.
A pesar de detenciones previas y procesos judiciales, logró mantenerse activo durante años. Incluso tras su arresto en México en 2016 por una emboscada en Jalisco, recuperó la libertad y regresó a la estructura del cártel, lo que consolidó su reputación como operador resiliente.


