- Ante el incremento de baches y los severos encharcamientos provocados por las constantes lluvias, la alcaldesa Cecilia Patrón dio a conocer que el Ayuntamiento de Mérida alista una estrategia con miras a acceder a fuentes de financiamiento internacional.
MAR Y SOL CHABLÉ
MÉRIDA, YUC.- Ante el incremento de baches y los severos encharcamientos provocados por las constantes lluvias en la capital yucateca, la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada dio a conocer que el Ayuntamiento de Mérida alista una estrategia integral que busca el respaldo y la colaboración técnica de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), con miras a acceder a fuentes de financiamiento internacional.
La iniciativa surge ante el reconocimiento de que las cuadrillas de bacheo y las reparaciones de emergencia ya no son suficientes para frenar el deterioro de la carpeta asfáltica. La problemática de fondo está relacionada con el sistema hidrogeológico de la ciudad: Mérida no cuenta con un sistema convencional de drenaje y depende de la capacidad de absorción del suelo, la cual se ha visto rebasada por la urbanización y por eventos meteorológicos atípicos asociados con el cambio climático.
La propuesta no se limita a la colocación de emulsión asfáltica, sino que contempla el desarrollo de un Plan Maestro de Infraestructura Pluvial e Hidrogeológica que atienda la raíz del problema. Para ello, se busca la asesoría de la OCDE para acompañar al municipio en el diseño ejecutivo del proyecto, bajo estándares internacionales de sostenibilidad, resiliencia urbana y gestión transparente de recursos.
Contar con el respaldo de la OCDE permitiría al Ayuntamiento postular a fondos y créditos de la banca multilateral de desarrollo, como el Banco Interamericano de Desarrollo o el Banco Mundial, destinados a obras de mitigación climática.
La propuesta contempla una red integral de absorción, colectores, aljibes y la modernización del subsuelo vial, con una ejecución por etapas a lo largo de varias administraciones.
El Ayuntamiento enfatizó que la participación de la OCDE marcaría el tránsito de una política “reactiva y paliativa” hacia una planificación urbana sostenible, con el objetivo de evitar que cada temporada de lluvias se traduzca en una crisis de movilidad para las familias meridanas.




