- Los sectores hotelero, restaurantero y empresarial del Caribe Mexicano presentó en Cancún el programa Caribe Circular, una iniciativa pionera que busca aplicar la economía circular al turismo a escala industrial, con el objetivo de transformar la gestión del sargazo en la región.
OMAR ROMERO
CANCÚN, Q. ROO.- Los sectores hotelero, restaurantero y empresarial del Caribe Mexicano presentó en Cancún el programa Caribe Circular, una iniciativa pionera que busca aplicar la economía circular al turismo a escala industrial, con el objetivo de transformar la gestión del sargazo en la región.
De acuerdo con Víctor Manuel Vidal Martínez, director general del Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentables (Imipas), uno de los ejes centrales del proyecto es fortalecer la participación del sector privado, acompañado de investigación aplicada tanto a nivel local como nacional.
A diferencia de los modelos tradicionales, Caribe Circular propone cambiar el enfoque: en lugar de recolectar el sargazo cuando ya llega a las playas, busca crear primero un mercado que garantice su aprovechamiento industrial.
Para ello, impulsa el denominado Mercado de Valores del Sargazo, un mecanismo que asegura un destino económico al alga desde su recolección en altamar.
“El objetivo es dejar de ver el sargazo como un problema y convertirlo en materia prima con valor”, señaló Ignacio Muñoz, CEO de The Seas We Love, plataforma que opera la iniciativa.
El programa contempla seis líneas de aprovechamiento, entre ellas bioplásticos, biomateriales, bioagroinsumos, alginatos, bioenergía y biochar.
En este esquema, los hoteles frente al mar recolectan y procesan el sargazo, mientras que otros negocios, como restaurantes, participan mediante la compra de bioproductos derivados, sin modificar sus operaciones.
Actualmente, el sargazo representa un costo superior a 150 millones de dólares anuales para el sector hotelero del Caribe Mexicano, y la mayor parte termina en rellenos sanitarios.
Frente a ello, Caribe Circular estima un mercado potencial de dos mil 460 millones de dólares anuales sólo en Quintana Roo.
El programa prevé incorporar para 2026 a más de 150 hoteles y 600 restaurantes, generar 250 empleos y valorizar 150 mil toneladas de sargazo.
Para 2028, la meta es alcanzar a 80 por ciento de los hoteles y 50 por ciento de los restaurantes del estado, con miles de empleos y hasta dos millones de toneladas procesadas al año.
En este proceso participan instituciones como la Universidad Autónoma de Campeche y la Universidad de Guadalajara, que desarrollan soluciones para transformar el sargazo en productos de valor agregado.
El funcionario subrayó que el conocimiento generado será clave para integrar el alga a distintos mercados, además de impulsar cadenas productivas que beneficien a las comunidades locales.
Especialmente a las indígenas, al convertir la recolección y procesamiento del sargazo en una fuente de ingresos y desarrollo económico.
La iniciativa se apoya en un marco legal reciente que reconoce al sargazo como un recurso aprovechable y promueve la economía circular en México, además de contemplar inversiones estimadas entre mil 100 y mil 350 millones de dólares, con participación de capital privado y organismos internacionales.


