- Claudia Sheinbaum recibió ayer al Ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, en medio del proceso de normalización de la relación bilateral.
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CIUDAD DE MÉXICO.- La Presidenta Claudia Sheinbaum recibió ayer al Ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, en medio del proceso de normalización de la relación bilateral y tras años de tensiones por los reclamos mexicanos sobre la Conquista.
El funcionario arribó a Palacio Nacional acompañado del Canciller mexicano Roberto Velasco.
La visita del funcionario español ocurrió luego de que Sheinbaum estuvo en Barcelona, donde se reunió con el Presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, en el primer viaje oficial de un Presidente mexicano a España en ocho años.
Albares llegó a México como parte de una gira por América Latina, con una agenda diplomática, empresarial y cultural, enfocada en fortalecer los vínculos políticos e históricos entre ambos países.
La agenda del Canciller español incluye un encuentro empresarial con la Cámara de Comercio de España en México, una conferencia sobre política exterior humanista en la UNAM y una ofrenda floral ante la tumba de Lázaro Cárdenas.
También se incluyó una reunión bilateral con el Canciller mexicano para firmar el Acta de la Comisión Binacional España-México y ofrecer una declaración conjunta a medios.
Como parte de su visita, Albares participará en la inauguración de la exposición “La Mitad del Mundo”, en las Rejas de Chapultepec, además de un recorrido por las salas maya y mexica del Museo Nacional de Antropología.
La relación bilateral se tensó desde marzo de 2019, cuando el entonces Presidente Andrés Manuel López Obrador envió una carta al rey Felipe VI para pedir que España reconociera agravios de la Conquista y ofreciera disculpas a los pueblos originarios.
El 9 de febrero de 2022, López Obrador planteó una “pausa” en la relación con España, al señalar abusos de empresas españolas en México, aunque aclaró que no se trataba de una ruptura diplomática formal.
El acercamiento comenzó a acelerarse este año, luego de que el rey Felipe VI reconoció en marzo que durante la Conquista hubo “mucho abuso”, en un gesto que fue recibido por el Gobierno mexicano como una señal de distensión.


