- La Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) anunció el inicio de la veda de caracol rosado (Lobatus gigas) en aguas de jurisdicción federal.
EUGENIO PACHECO
CHETUMAL, Q. ROO.- La Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) anunció el inicio de la veda de caracol rosado (Lobatus gigas) en aguas de jurisdicción federal.
Esta medida restringe su captura desde el primer minuto de mayo hasta finales de noviembre de 2026.
Advirtió que la extracción, transporte o comercialización del caracol durante este periodo constituye un delito federal que conlleva sanciones administrativas y penales.
El ordenamiento, que busca proteger la fase de reproducción de la especie, suspende las actividades de extracción en puntos estratégicos del Caribe Mexicano, incluyendo la Reserva de la Biosfera, Banco Chinchorro y la costa que se extiende desde Punta Herrero hasta los límites fronterizos con Belice.
De acuerdo con la Carta Nacional Pesquera, la especie se mantiene bajo la clasificación de pesquería “en deterioro”.
Por este motivo, el aprovechamiento se regula estrictamente bajo la norma NOM-013-SAG/PESC-2016, tras un histórico de sobreexplotación que obligó a cierres totales en años anteriores.
Actualmente el calendario establece dos cierres anuales, el primero durante todo febrero y el segundo lapso que comprende del 1 de mayo al 30 de noviembre, ambas en temporadas de reproducción.
Los monitoreos técnicos indican que, tras la veda total aplicada entre 2012 y 2017, la población del molusco ha logrado una recuperación de 20 por ciento, nivel que las autoridades buscan incrementar mediante la vigilancia continua.
Aunque el sector pesquero organizado de Mahahual y Xcalak ha reportado una baja en el furtivismo gracias a la coordinación con autoridades, la comercialización ilegal sigue representando una presión para el mercado formal.
El producto extraído fuera de la ley se ofrece a precios más bajos en el sector restaurantero, compitiendo con el caracol legal cuyo costo promedio se ubica entre los 160 y 220 pesos por kilogramo.
Esta disparidad afecta directamente a los pescadores de los municipios de Othón P. Blanco y Felipe Carrillo Puerto, quienes dependen de este recurso como eje de su economía.
La Conapesca llamó los establecimientos comerciales a respetar los inventarios reportados antes del cierre de temporada.



