- Con la entrada en operación del Puente Vehicular Nichupté, los Asociados Náuticos de Quintana Roo (ANQR) proyectan un panorama favorable para el sector.
IGNACIO CALVA
CANCÚN, Q. ROO.- Con la entrada en operación del Puente Vehicular Nichupté, los Asociados Náuticos de Quintana Roo (ANQR) proyectan un panorama favorable para el sector.
Francisco Fernández Millán, presidente de la asociación, informó que durante el pasado fin de semana largo —que incluyó las festividades por el 1 y 5 de mayo— las operaciones registraron un incremento de 10 por ciento, impulsadas en parte por la curiosidad generada alrededor de la nueva estructura.
Descartó cualquier tipo de afectación técnica para las cerca de cinco mil embarcaciones que operan en el sistema lagunar.
Explicó que el puente fue diseñado con la altura necesaria para permitir el paso incluso del mástil más alto registrado en la laguna, el cual mide 12 metros de altura, por lo que las rutas de navegación se mantienen sin cambios.
Lejos de ser un obstáculo, Fernández Millán ve en el puente un nuevo imán para los visitantes.
“Esperemos que el Día de las Madres también nos dé pauta a sacar un velerito en la noche con la familia, que den una vuelta en la laguna o ahora sí apreciar el puente.
“Es un atractivo que es inusual, pasear por al lado del puente con la iluminación que hay en la mitad de la laguna, realmente algo que no se veía”.
La versatilidad de este nuevo escenario quedó demostrada durante el concierto inaugural del grupo Morat el pasado domingo tres de mayo, evento que fue presenciado tanto desde la vialidad como desde embarcaciones invitadas sobre el espejo de agua.
Esta experiencia abre la puerta a la creación de paquetes turísticos específicos que incluyan recorridos nocturnos para apreciar la iluminación arquitectónica de la vía.
Desde la perspectiva empresarial, el Consejo Coordinador Empresarial del Caribe y la Asociación de Hoteles de Cancún, Puerto Morelos e Isla Mujeres coincidieron en que el puente representa una solución vial estratégica.
Se estima que, una vez estabilizado su uso, la estructura logre desahogar hasta 50 por ciento del flujo vehicular que anteriormente se concentraba casi exclusivamente en el Kilómetro 0 del Bulevar Kukulcán, optimizando los tiempos de traslado para trabajadores y turistas por igual.



