- La propuesta de adelantar el fin del ciclo escolar al cinco de junio -originalmente previsto para el 15 de julio- encendió las alarmas entre el empresariado de Quintana Roo.
IGNACIO CALVA
CANCÚN, Q. ROO.- La propuesta de adelantar el fin del ciclo escolar al cinco de junio -originalmente previsto para el 15 de julio- encendió las alarmas entre el empresariado de Quintana Roo.
La Iniciativa Privada (IP), especialmente la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) y la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) en el estado manifestaron su preocupación por la pérdida de cinco semanas de clases.
Señalaron que esto no solo sacrifica el aprendizaje de más de 276 mil estudiantes de educación básica, sino que impone una presión insostenible para las familias trabajadoras.
María Jovita Portillo Navarro, presidenta de la Coparmex Quintana Roo, enfatizó que un mes adicional sin clases impacta severamente a quienes laboran en turismo, comercio y salud, sectores donde las opciones de cuidado seguro son limitadas.
Respecto a la justificación del calor extremo para el cierre temprano, fue tajante: “Nuestra postura es salud sí, improvisación no; Mundial sí, pero sin sacrificar el aprendizaje.
“Pedimos valorar la permanencia del calendario escolar vigente. La educación no puede ponerse en pausa”.
Subrayó que las altas temperaturas deben combatirse con protocolos de hidratación e infraestructura digna, no con el cierre de aulas.
Por su parte, Julio Villarreal Zapata, presidente de la Canirac, destacó que 60 por ciento de la fuerza laboral restaurantera son mujeres, quienes históricamente asumen la mayor carga de cuidado infantil.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), las mujeres dedican más del doble de tiempo que los hombres al cuidado de menores.
Según la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo 2024, las mujeres dedicaron 33.4 horas semanales al cuidado de niñas y niños de 0 a 5 años, mientras que los hombres dedicaron 14.8 horas.
Por ello es que un receso escolar prolongado sin un cambio proporcional en la fecha de regreso a clases desestabiliza la economía familiar y aumenta el riesgo de accidentes domésticos.
“Invitamos a las autoridades a hacer un replanteamiento, a pensar a detalle acerca de las consecuencias que esto podría tener tanto en el desarrollo de educación de los jóvenes como en temas de seguridad”, declaró Villarreal Zapata.
Ante este escenario, la secretaria de Gobierno de Quintana Roo, Cristina Torres Gómez, informó que la administración estatal se mantendrá a la espera de la resolución definitiva del Gobierno Federal.
No obstante, hizo un llamado a que cualquier ajuste sea producto de un consenso real con los tutores.
“Lo más importante es la educación y generar la armonía suficiente con las y los padres de familia. Vamos a esperar la decisión federal, que seguramente será en consenso con ellos”, explicó.



