- El proyecto busca que, una vez concretada la regularización de la tierra en colonias irregulares, se realicen donaciones estratégicas de terrenos a la Comisión Nacional de Vivienda.
IGNACIO CALVA
CANCÚN, Q. ROO.- La Coalición de Organizaciones Democráticas Urbanas y Campesinas (Coduc) y la agrupación “Suma” Quintana Roo presentaron una iniciativa para combatir el crecimiento desordenado en las zonas periféricas de Cancún.
El proyecto busca que, una vez concretada la regularización de la tierra en colonias irregulares, se realicen donaciones estratégicas de predios a la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) para desarrollar unidades habitacionales de calidad que sustituyan los asentamientos precarios.
Rafael Quintanar, coordinador de la Coduc, y Andrés Castillejos, representante de Suma, explicaron que esta propuesta ha sido planteada en reuniones con el Instituto Nacional del Suelo Sustentable (Insus).
El enfoque principal está en las más de 200 colonias irregulares del municipio, con énfasis inicial en 35 sectores asentados en terrenos del ejido Alfredo V. Bonfil, como la colonia Chiapas Siglo XXI, donde la propiedad comunal ha dificultado históricamente la obtención de escrituras.
“Si nosotros regularizáramos la tierra y se le donara al Conavi, se podrían hacer ya no ese tipo de colonias con poca planeación y viviendas dispares, sino viviendas habitacionales de calidad para elevar el estatus de ciudadanía de estos lugares”, expresó Quintanar.
Este modelo permitiría que los residentes accedan a créditos accesibles para casas que cumplen con normativas nacionales, facilitando además la introducción formal de servicios públicos por parte del ayuntamiento.
Como prueba de la viabilidad de este esquema, los representantes señalaron el caso de Leona Vicario, donde tras un proceso de regularización se donaron cinco hectáreas de tierra ejidal a la Conavi. Actualmente solo esperan algunos procesos administrativos para formalizarlo.
En ese predio se proyecta la construcción de 600 viviendas para marzo de 2027, estableciendo un precedente de colaboración entre ejidatarios y el Gobierno Federal.
La propuesta también ha sido extendida a la asamblea del ejido Alfredo V. Bonfil como una alternativa para agilizar la certeza jurídica y el desarrollo urbano.
Al transformar lotes irregulares en proyectos de “Vivienda del Bienestar”, no solo se garantiza un patrimonio seguro para las familias, sino que se detiene la expansión de colonias sin servicios básicos ni planeación técnica, mejorando la calidad de vida en las zonas no municipalizadas de Quintana Roo.



