José Luis Carrillo
Llama la atención la reacción de las autoridades ante un evento mundial: hacer las cosas bien y a la primera; en teoría, lo que siempre debería suceder.
A pocos días del inicio del tercer Mundial de Futbol en México, la justa ha sido tomada como una buena causa por gobiernos municipales, estatales y federal para lucirse.
Sin soslayar el hecho ni pretender entrar en temas más profundos, como la poca respuesta en la compra de boletos, la “tiranía de la FIFA” o los supuestos abusos contra propietarios de palcos vitalicios en estadios como el Azteca —ahora Banorte y muy pronto llamado Ciudad de México—, llama la atención cómo pareciera que a nuestras autoridades les preocupa más el “qué dirán” a nivel mundial…
¡Que en su propia casa!
Porque, al menos por lo que hemos constatado en Monterrey y Guadalajara, y por lo publicado en Ciudad de México, los distintos gobiernos, sin importar partidos políticos, se están poniendo la misma camiseta para darle una “chuleada” a las sedes en las que se celebrarán los juegos del Mundial de Futbol 2026.
En Monterrey, el alcalde priista Adrián de la Garza vaya que se ha esmerado en acelerar el recarpeteo y la rehabilitación integral de vialidades importantes como Garza Sada —ampliando los trabajos hasta la Carretera Nacional—, Constitución, Gonzalitos y otras.
Mientras tanto, el emecista y anfitrión real, Héctor García, ha hecho lo propio en Guadalupe, en las vialidades de acceso al Estadio de Rayados.
En Santiago, el alcalde priista David de la Peña ha reforzado de manera significativa los operativos viales y de seguridad en ese Pueblo Mágico, “refugio” de fin de semana en el área metropolitana de Monterrey.
A su vez, el morenista Andrés Mijes, de Escobedo, ha hecho lo propio en los accesos a ese municipio para garantizar la tranquilidad de los visitantes de Texas.
Cada uno hace lo que le corresponde, sin lloriqueos ni pretextos para justificar el no hacerlo; lo que confirma que, cuando se quiere, se puede.
Entonces…
¿Por qué no proponerles a alcaldes y gobernadores de Nuevo León, Jalisco y Ciudad de México prolongar el Mundial para que lo sigan haciendo?
¡Sobre todo en 2027, cuando no habrá Mundial, pero sí habrá elecciones!




