- Aunque el Día del Padre representó un ‘respiro’ para la industria restaurantera de Cancún, las ventas registradas el fin de semana se ubicaron por debajo de las expectativas que tenía el sector.
OMAR ROMERO
CANCÚN, Q. ROO.- Aunque el Día del Padre representó un “respiro” para la industria restaurantera de Cancún, las ventas registradas el fin de semana se ubicaron por debajo de las expectativas que tenía el sector.
Así lo reconoció Perla Flores Navarro, presidenta de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) Cancún.
Explicó que los establecimientos reportaron niveles de ocupación de entre 70 y 80 por ciento, cifras superiores a las observadas durante las semanas previas, pero insuficientes para alcanzar los llenos que tradicionalmente se esperan en una fecha conmemorativa de este tipo.
Detalló que, antes de la celebración, muchos restaurantes operaban con una afluencia cercana a 60 por ciento, por lo que el fin de semana representó un incremento de entre 15 y 20 por ciento en el flujo de comensales.
“No fue malo, sí tuvimos un repunte respecto a cómo veníamos trabajando, pero no hubo llenos totales como esperábamos”, señaló.
Flores Navarro atribuyó este comportamiento a que numerosas familias optaron por realizar reuniones en sus hogares para celebrar a los padres, una tendencia que ha cobrado fuerza en los últimos años.
La dirigente empresarial consideró que el desarrollo del Mundial del Futbol también pudo influir en los hábitos de consumo, ya que parte de la población ha destinado salidas previas a restaurantes y bares para seguir los encuentros deportivos.
“La mayoría de las familias prefirió quedarse en casa a celebrar y también hemos tenido ya algunos partidos del Mundial, lo que influye en las decisiones de consumo”, comentó.
Pese a ello, la presidenta de Canirac Cancún calificó como positivo el comportamiento registrado durante el fin de semana, al representar una mejora respecto a las semanas anteriores en un contexto que continúa siendo desafiante para el sector gastronómico.
Los empresarios restauranteros mantienen expectativas de que la temporada vacacional de verano contribuya a fortalecer la actividad económica y la afluencia de clientes en los establecimientos de la ciudad.




