- La idea del Programa de Mejoramiento de Zonas Arqueológicas (Promeza) surgió en Chetumal, allá por el quinto mes de 2021 cuando el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador tuvo una gira de trabajo en la capital de Quintana Roo.
EUGENIO PACHECO Y RAQUEL FIERRO SYMONDS
CHETUMAL, Q. ROO.- La idea del Programa de Mejoramiento de Zonas Arqueológicas (Promeza) surgió en Chetumal, allá por el quinto mes de 2021 cuando el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador tuvo una gira de trabajo en la capital de Quintana Roo.
“Te quería platicar una anécdota que creo que nadie supo aquí en Chetumal… o tal vez por ahí alguien se enteró.
“En mayo de 2021 vino el ex presidente Andrés Manuel López Obrador aquí al centro INAH Chetumal y lo recibimos para escuchar la idea de generar un programa que fuera paralelo a la construcción del Tren Maya.
“Explicó que no sólo se trataba de un proyecto para mover al turismo (en la Península de Yucatán) sino aprovechar para intervenir en las zonas patrimoniales.
“Fue cuando se platicó y se planificó inicialmente el Promeza… Aquí en Quintana Roo tenemos registrados 534 sitios o zonas arqueológicas y monumentos prehispánicos, pero en Campeche y Yucatán incluso hay más”, narró Margarito Molina, director del Centro INAH en el estado.
“El presidente vino acompañado de otros funcionarios federales como el subsecretario de Egresos de Hacienda, el entonces director del Tren Maya que era Rogelio Jiménez Pons, y la secretaria de Cultura.
“Y pidió que estuvieran el director del Centro INAH Yucatán; la directora de Campeche; el director del INAH Nacional, Diego Prieto, y yo.
“Lo recibimos para escuchar de él la propuesta de fortalecer e intervenir en las zonas patrimoniales, que aprovecháramos esa inversión. Y fue cuando se creó el Programa de Mejoramiento de Zonas Arqueológicas (Promeza) que se anunció en junio de ese año”.
El proyecto Promeza fue diseñado para mejorar zonas arqueológicas ubicadas en la ruta del Tren Maya, mediante trabajos de investigación, conservación, restauración, infraestructura, museos de sitio, modernización de señalética, centros de atención a visitantes (10 Catvi) y nuevas áreas abiertas al público.
El INAH reportó originalmente la atención de 20 sitios arqueológicos en cinco estados del sureste y la Península de Yucatán: Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo.
Posteriormente incorporó seis sitios más, entre ellos Balamkú, Xpuhil, Becán y Hormiguero en Campeche; Mayapán, en Yucatán; y Chakanbakán, en Quintana Roo.
Al final, se puso al día 29 zonas arqueológicas y se otorgaron dos mil 775 millones de pesos para el proyecto; además, para la ampliación del programa se contemplaron poco más de mil millones de pesos destinados principalmente a la compra de terrenos aledaños a las Zonas Arqueológicas, junto con recursos para emplear a 350 profesionistas y 224 trabajadores más fijos.
En paralelo, el Instituto Nacional de Antropología e Historia reportó que el salvamento arqueológico del Tren Maya implicó una inversión superior a los dos mil millones de pesos; cantidad que calificó como inédita para la institución, en materia de investigación arqueológica y recuperación patrimonial.

INVERSIÓN HISTÓRICA
Ashuni Romero Butrón, responsable de la zona arqueológica de El Meco, ubicada en Cancún, consideró que la inversión que se realizó en Promeza ha sido histórica. “Desde hace mucho tiempo que no se registraba algo así”, expresó.
─ ¿En qué consistieron las obras en El Meco?
“Aquí básicamente en infraestructura para el visitante, una taquilla más formal, con mejores condiciones para los compañeros y para los custodios, un estacionamiento para visitantes con mayor capacidad para automóviles particulares y otro especial para tres autobuses.
“Y bueno, este maravilloso mirador que es una vista primorosa hacia Isla Mujeres, hacia el norte de la Zona Hotelera de Cancún y al Mar Caribe.
“Aquí en esta parte se hizo una cafetería que está todavía en proceso de apertura, de ver que se habilite y un espacio para librería y otro para tienda de artesanías, que se está estudiando y tramitando su operación, para ver bajo qué modelo se va a gestionar.
“Se hicieron sanitarios con mayor capacidad para los visitantes y un puente peatonal, que conecta los dos espacios (el área de servicios con el área de monumentos arqueológicos).
“Se mejoró el recorrido, se hicieron senderos más apropiados y la señalética se actualizó con información reciente y también los materiales de mejor calidad”, explica.
Cuestionado sobre si el cambio en la infraestructura en El Meco trajo beneficios y un mayor número de visitantes el funcionario responde:
“Sí, claro, ha habido un incremento importante; de hecho, los primeros meses obviamente se notó más porque era la novedad, sobre todo para los cancunenses, ¿no?
“Muchos habitantes de Cancún no saben que hay sitios arqueológicos cerca, ahí necesitamos hacer una labor más fuerte de divulgación, pero a partir de la reapertura muchos se dieron a la tarea de venir.
“Estamos hablando de que si anteriormente a las obras los días fuertes eran los domingos porque teníamos alrededor de 60 visitantes ─cuando es gratis el acceso para el nacional─, ahora eso lo tenemos de lunes a sábado, y los domingos ya se nos eleva como a 200.
“Inclusive los primeros meses sí llegamos a los 400, 500 visitantes en domingos. Y más o menos ahorita nos estamos manteniendo en eso, como 200-250 los domingos, que es día libre para nacionales”.
El Meco pasó del último o penúltimo lugar de asistencia entre las Zonas Arqueológicas de Quintana Roo a situarse en la sexta posición de las 13 zonas abiertas al público; y en el quinto lugar se ubicó Ichkabal ─de nueva apertura─, en el corte de 2025.
─ ¿Ha sido proporcional y suficiente el incremento del presupuesto para mantenimiento y de personal?
“En personal si creció, pero no lo suficiente, necesitamos más; hubo un incremento de la plantilla, hay personal de seguridad diurno y nocturno, de limpieza ya suficiente, un custodio más y un arqueólogo que también nos apoya más, el arqueólogo Misael que está aquí con nosotros”.
─ ¿Se asignaron recursos este año para la investigación?
“Más bien es para el mantenimiento de la zona arqueológica y para el funcionamiento diario; ahorita la investigación, como tal de excavación, está parada. Más bien necesitamos dar salida a lo que se hizo con Promeza porque salió mucho material arqueológico, y para eso necesitamos hacer análisis para completar, para cerrar el círculo, pero siempre hacen falta recursos”.
El INAH ha documentado hallazgos sin precedentes derivados del salvamento arqueológico al cierre de 2023, que habrían registrado 58 mil 657 bienes inmuebles, mil 946 bienes muebles, un millón 414 mil 299 tiestos, 699 osamentas humanas y dos mil 252 rasgos naturales asociados a asentamientos humanos antiguos.
Ese volumen permite decir que los hallazgos amplían el conocimiento sobre la ocupación maya en la Península de Yucatán, su continuidad territorial y su complejidad social.




