- Durante la VII sesión ordinaria de su Consejo Nacional, la dirigencia de Morena llamó a la disciplina interna ante ambiciones de grupos por controlar candidaturas rumbo elecciones 2027.
AGUSTÍN AMBRIZ
CIUDAD DE MÉXICO.— Con un llamado a la disciplina, la unidad interna y el respeto a nuevas reglas de conducta política, la dirigencia de Morena aprovechó la VII Sesión Ordinaria de su Consejo Nacional para plantear una reconfiguración interna que busca frenar prácticas que el propio partido ha reconocido como “lastres” dentro del movimiento.
Durante el encuentro, celebrado este sábado en la capital del país, el presidente del Consejo Nacional, Alfonso Durazo Montaño, y la dirigente nacional del partido, Luisa María Alcalde Luján, enviaron un mensaje político claro: Morena debe ordenar su vida interna, fortalecer la disciplina partidista y evitar prácticas que puedan comprometer su legitimidad rumbo a los procesos electorales de 2027.
La reunión del máximo órgano deliberativo del partido se desarrolló en un contexto en el que Morena, como fuerza gobernante, enfrenta el desafío de mantener cohesión interna y cuidar su imagen pública tras varios episodios de confrontación entre aspirantes, acusaciones de nepotismo y señalamientos por uso anticipado de recursos con fines electorales.
Llamado a la unidad y a la disciplina
En su intervención, Durazo advirtió que los procesos electorales actuales se desarrollan en un ambiente cada vez más confrontado y exigente, por lo que el movimiento debe evitar divisiones internas que debiliten su proyecto político.
El también gobernador de Sonora sostuvo que el Consejo Nacional debe funcionar como un espacio de conducción política y de equilibrio dentro del partido, no como plataforma para intereses personales o disputas internas.
En ese contexto, llamó a la militancia y a los cuadros políticos a anteponer el proyecto del movimiento por encima de aspiraciones individuales, particularmente ante la proximidad de las elecciones intermedias de 2027, consideradas estratégicas para la consolidación del proyecto político de la llamada Cuarta Transformación.
Respaldo político a la agenda del gobierno
Por su parte, Alcalde subrayó la necesidad de fortalecer la identidad política del partido y cerrar filas con el proyecto impulsado por el gobierno federal encabezado por Claudia Sheinbaum.
La dirigente nacional planteó que Morena debe enviar una señal clara de respaldo a las reformas impulsadas por el gobierno, particularmente la reforma electoral que se prevé discutir en las próximas semanas.
Según explicó, el objetivo es consolidar un partido cohesionado que funcione como soporte político del proyecto de transformación iniciado en 2018.
Nuevas reglas internas
Más allá del discurso político, el Consejo Nacional discutió un conjunto de lineamientos orientados a reordenar la vida interna del partido y evitar prácticas que han generado críticas incluso dentro de la propia militancia.
Entre los principales ejes planteados destacan: evitar el nepotismo electoral, es decir, impedir que familiares directos de gobernantes o dirigentes ocupen candidaturas de forma automática.
Prohibir actos anticipados de campaña, una práctica recurrente entre aspirantes que buscan posicionarse antes de los procesos formales de selección.
Impedir el uso de recursos públicos con fines electorales, una línea que la dirigencia considera fundamental para preservar la legitimidad del movimiento.
Fortalecer filtros éticos y políticos para aspirantes a cargos públicos, con evaluaciones sobre trayectoria, honestidad y compromiso con los principios del partido.
Estas medidas buscan responder a críticas sobre la forma en que algunos procesos internos han derivado en conflictos políticos, impugnaciones o cuestionamientos públicos.
Orden rumbo a 2027
La discusión también se centró en la necesidad de establecer reglas claras para la selección de candidaturas rumbo a los procesos electorales de 2027, que incluirán la renovación de numerosos cargos locales y federales.
Para la dirigencia, ordenar los procesos internos es clave para evitar fracturas políticas y garantizar que las candidaturas respondan a criterios de legitimidad interna y respaldo ciudadano.

Un intento por cerrar filas
En conjunto, la sesión del Consejo Nacional representó un intento de la dirigencia de Morena por cerrar filas y fortalecer la disciplina partidista en un momento en que el movimiento enfrenta el reto de consolidarse como fuerza gobernante sin reproducir las prácticas que durante años criticó de otros partidos.
El mensaje central fue que el partido debe reforzar su cohesión interna, establecer reglas claras y erradicar conductas que puedan afectar su credibilidad política.
En palabras de sus dirigentes, se trata de preservar la identidad del movimiento y evitar que el ejercicio del poder se convierta en un factor de desgaste interno.


