- Ana Martín celebra sus 80 años con buena salud y más de seis décadas de trayectoria en el espectáculo mexicano.
STAFF / AR
MONTERREY, NL.- Llegar hoy a los 80 años de vida con buena salud, una actitud positiva y respaldada por una carrera ininterrumpida de más de seis décadas en el medio del espectáculo mexicano es un privilegio que Ana Martin celebra este día.
La actriz está de manteles largos porque un día como hoy, un 14 de mayo pero de 1946, nació Ana Beatriz Martínez Solórzano, hija de Dina Solórzano y del actor y empresario Jesús Martínez, conocido popularmente como Palillo.
“Estoy muy feliz, no todos los días se llega a los 80 años”, expresó una sonriente Ana Martin en entrevista telefónica.
“Le voy a decir que ya me gradué en la universidad de la vida”.
Estrella de telenovelas como Gabriel y Gabriela (1982), El Pecado de Oyuki (1988) y Muchacha de Barrio (1979), la actriz se caracteriza por ser una mujer dinámica, trabajadora y por conquistar a las nuevas generaciones con su trabajo, y su interacción en redes sociales.
“Estoy perfecta, muy bien. Lo único que no puedo es bailar”, dijo.
“De jovencita pude con el bule bule, pero con los pasos de Michael Jackson no puedo”, bromeó. “Y eso me pone muy triste porque ha sido mi ídolo desde chiquito, desde bebé”.
En pleno día de cumpleaños, Martin comentó que no todo en su vida ha sido miel sobre hojuelas.
“Tuve altas y bajas, pero uno tiene que echarle muchas ganas, sobre todo en las bajas, cuando caes, y cada vez que caes aprendes de esa caída, y así va uno subiendo escaleras, y dices: ‘mañana va a ser otro día”, indicó.
La única pasión en su vida, agregó, ha sido su carrera.
La intérprete de infinidad de personajes que han quedado plasmados en telenovelas, películas y fotonovelas, sabe que ha contado con el apoyo del público de una forma incondicional.
“Mi padre me dijo: ‘acuérdate que si te vas a dedicar a esto, siempre le tienes que decir la verdad al público porque son ellos los que te levantan o te bajan’. Y la verdad siempre he tenido el apoyo del público hasta esta edad”, declaró.
En 63 años en el medio de la actuación, principalmente siendo actriz de Televisa, Ana Martin empezó siendo modelo.
Su belleza la llevó a ser la primera representante de México en Miss Mundo 1963, a los 17 años.
La anécdota de esa parte de su vida es que la joven mexicana destacó y fue finalista, pero fue descalificada tras descubrirse que era menor de edad.
“Regresé y empecé a hacer cine. Empecé en la época del bule bule, después conocí a José Estrada, que fue quien me cambió a actriz, porque fue una época en la que hacía así como de símbolo sexual y yo no quería eso, yo quería era ser actriz”, explicó.
“Tuve la suerte de tener a gente muy importante a mi alrededor, y lo que sí te puedo resumir es que he hecho radio, teatro, fotonovela, radionovela, telenovela, cine y giras… De todo. Hasta canté cuando no canto”.
La experiencia como intérprete le llegó también siendo jovencita con la novela de Gabriel y Gabriela, y el éxito de “Dulce Amor”, que sonó fuerte en 1983.
“Eso me dio a ganas muchísimo dinero, la verdad, y el teatro que nunca lo dejé. Por eso sé que los cantantes ganan muchísimo, porque yo gané muchísimo dinero, con eso hice mi casa.
“Se tuvo que hacer un disco chiquito que en estos tiempos existían, después un LP, y nunca nos imaginamos que nos íbamos a ir a los primeros lugares y gané muchísimo dinero”, reveló.
La artista también puede jactarse de tener una vida de ocho décadas sin escándalos.
“Yo nunca me casé ni tuve hijos. Esa fue una decisión que yo tomé porque tuve una infancia muy difícil y no te voy a decir que no, pero lo que mi mamá quería es que yo me casara virgen, vestida de blanco y que no me dedicara a esto, pero mi papá, Jesús Martínez ‘Palillo’, siempre iba al teatro a verlo y decía: ‘algún día’…
“Y mi ídolo, que además era el ícono de aquellas épocas, y lo sigue siendo, María Victoria, yo decía: ‘algún día quiero ser como ella'”.
Esto la llevó decidir dejar su casa y buscar sus sueños: ser actriz.
“Ahora a los 80 años te puedo decir que tomé la decisión correcta de no casarme y no tener hijos porque si no, no me hubiera dedicado de lleno a la gran pasión de mi vida que es mi carrera, y no tengo más que agradecimiento al público que desde jovencita me apoyaron, y siguen.
“Ahora los jóvenes, a través de las redes sociales, que he entrado en ellas. Amo la juventud, los amo, yo también fui joven, fui rebelde, anduve en motocicleta. He sido siempre rockera”, compartió sonriendo.
La actriz dijo que en el pasado le decían que era lesbiana por el personaje que hizo de Gabriel, en la telenovela Gabriel y Gabriela, pero nunca le ha gustado ser etiquetada.
“A mí las mujeres no me gustan, las adoro, las amo, pero si hubiera andado con una mujer también lo hubiera dicho, más nunca hubiera dicho su nombre”, aclaró.
“Sí me he enamorado, he tenido muchas relaciones maravillosas cada una en su momento, pero nunca he dicho su nombre por respeto a mi amor, al amor de él, y porque después cada quien tomó su camino”.
Con ocho décadas vividas, el consejo de vida que la actriz dejó fue el siguiente:
“Que cada vez que uno esté apachurrado o tengan un problema, hay que pensar siempre que mañana será otro día y que saldremos adelante, y así será”.



