- En la elección de 2027, el INE vigilará en 503 programas de radio y televisión “las agresiones indirectas” a candidatos a la Cámara de Diputados.
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CIUDAD DE MÉXICO.- En la elección de 2027, el INE vigilará en 503 programas de radio y televisión “las agresiones indirectas” a candidatos a la Cámara de Diputados.
“Esto tiene como objetivo identificar expresiones o comentarios que, sin constituir una agresión explícita, transmiten mensajes de descalificación, menosprecio o cuestionamiento hacia las personas precandidatas o candidatas mediante mecanismos discursivos indirectos”, indica el acuerdo aprobado por ayer por el Consejo General.
El monitoreo de la autoridad electoral para las precampañas y campañas de la elección del 2027 incluirá los 10 espacios de espectáculos, también conocidos como de revista rosa, para supervisar el trato a los aspirantes, tal como ha sucedido desde 2014.
Sin embargo, siete de los 11 consejeros rechazaron informar sobre aquellas noticias en las que se acusa a los contendientes de tener lazos con la delincuencia o están inmersos en una situación legal.
El Consejo General avaló el listado de estaciones de radio y canales de televisión que serán vigilados en la elección del próximo año de la Cámara de Diputados, a fin de detectar inequidad, violencia política y líneas discursivas.
En la etapa de precampaña, que arrancará la primera semana de enero de 2027, están contemplados 73 medios electrónicos de la Ciudad de México, Nuevo León y Jalisco.
En la campaña, que iniciará el 21 de marzo, se contemplan a 503 estaciones y canales distribuidos en las 32 entidades del País.
En ambos casos están 10 programas de espectáculo y revista y cuatro de debate u opinión, el resto son noticieros.
Tres consejeros, así como los representantes del PAN, Somos México y PAZ coincidieron en que existe una “desproporción” entre el número de medios contemplados en precampaña y en campaña.
Recriminaron la exclusión de algunos noticieros que, para ellos, tienen gran audiencia, pero no lo lograron.
La institución de educación superior que en su momento determine el INE deberá vigilar 14 indicadores en dichos programas.
Por ejemplo, tiempos de transmisión, género periodístico, valoración de la información, recursos técnicos utilizados para presentar la información, importancia de las noticias y registro de encuestas o sondeos de opinión.
En igualdad de género y no discriminación se atenderán dos elementos: género de la persona de la enunciación y uso de lenguaje incluyente y no sexista.
Mientras que en la violencia política contra las mujeres en razón de género, deberá valorar la presencia de roles o estereotipos.
Además del enfoque de la cobertura que dan los medios a las personas precandidatas y candidatas; seguimiento a candidaturas postuladas mediante acciones afirmativas; y presencia de estereotipos relacionados con grupos en situación de discriminación.
Así como vínculo de temas de interés público con actores políticos y actos de violencia política contra los contendientes.
Durante la misma sesión, siete de los 11 consejeros rechazaron la propuesta de la Consejera Carla Humphrey para incorporar un elemento sobre noticias que advirtieran de posibles nexos de los aspirantes con el crimen o envueltos en alguna situación delictiva.
Dicha información, consideró, serviría a la Comisión de Verificación de Integridad de las Candidaturas, la cual fue aprobada en la reforma electoral y será intermediaria entre los partidos y las autoridades de seguridad, que deberán informar al INE sobre si los candidatos están en alguna investigación o se les involucra con el crimen.
“Es absolutamente indispensable que podamos tener conocimiento sobre información que se está difundiendo en espacios noticiosos, que puedan tener alguna vinculación con la verificación de la integridad de las candidaturas.
“Es importante que el Instituto cuente con toda la información relevante para esta nueva atribución, que aunque solo seamos una ventana de trámites”, indicó la consejera.
La Consejera incluso ventiló que lleva un mes pidiendo a sus compañeros establecer cómo trabajará dicha Comisión.
Sin embargo, Taddei defendió el catalogo, recordando que existe una diferencia puntual entre precampaña y campaña. En la primera únicamente están los medios de gran impacto, y la segunda es más amplia porque existe mayor exposición pública.
“No estamos ante una revisión improvisada ni discrecional. Se establecen criterios, variables, unidades de análisis, requerimientos técnicos, informes, mecanismos de publicación y responsabilidades específicas, tanto para el Instituto, como para la institución académica que participe en el proyecto”, argumentó.
En la discusión, consejeros y representantes de partidos insistieron en la necesidad de vigilar cómo políticos están en “pre-precampaña”.




