- El restablecimiento de las exportaciones de ganado bovino es una medida necesaria para México y Estados Unidos, para contener los precios en ambos países y reordenar el mercado.
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CIUDAD DE MÉXICO.- El restablecimiento de las exportaciones de ganado bovino es una medida necesaria para México y Estados Unidos, para contener los precios en ambos países y reordenar el mercado.
Con la suspensión total de los envíos de ganado mexicano a Estados Unidos, por más de un año de manera continua, pero con intermitencias desde finales de 2024, los precios finales de la carne de res, en ambos lados de la frontera, han alcanzado niveles récord.
En el país vecino, en lo que va de agosto, la carne de res acumula una inflación anual de 11.3 por ciento, con precios de venta de hasta 150 pesos por una libra, es decir, menos de medio kilo de carne de res magra, o cerca de 117 pesos por la misma cantidad de carne molida, de acuerdo con datos de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, por sus siglas en inglés).
Aunque el ganado que no logró enviarse a Estados Unidos se quedó en México, para los consumidores nacionales la historia no es muy distinta en cuanto a los precios.
De acuerdo con datos recopilados por Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), en la primera semana de agosto, en México el ganado flaco promedió un precio de 70.16 pesos por kilo, mientras que las unidades ya en engorda alcanzaron los 70.91 pesos, mientras que el corte de canal de res se vendió en 116.50 pesos el kilo.
Sin embargo, el bistec de venta en autoservicio de la Ciudad de México se ofreció hasta 244 pesos por kilo.
En julio pasado, el precio de la carne de res en México aumentó 4.6 por ciento anual, sin embargo, comparando contra los precios de 2020, la carne de res acumula un incremento de 60 por ciento.
Bajo este escenario, la reapertura de las exportaciones ganaderas urge para retomar el orden del mercado a mediano plazo, incluso si en los primeros meses no se refleja un alto dinamismo en los envíos y cambios en los precios, consideró Juan Carlos Anaya, director del GCMA.




