- A través de Cisvac, en colaboración con organismos empresariales, se han brindado apoyos a casi mil 800 personas migrantes.
OMAR ROMERO
CANCÚN, Q. ROO. – La falta de refugios temporales para personas migrantes y repatriadas en Cancún se perfila como un problema creciente que podría escalar hacia una crisis social si no se atiende con políticas públicas claras y efectivas, advirtió Marilyn Torres, presidenta del Consejo Internacional Sumando Venezuela Asociación Civil (Cisvac).
“Es un grave problema que tiene Cancún, específicamente y Playa del Carmen; no hay una casa o un refugio temporal donde las personas en tránsito puedan ir, dormir, bañarse, arreglarse. Llega el connacional que estuvo en Estados Unidos más de 20 años, y para buscar trabajo se le hace complicado”, señaló.
Torres advirtió que lo que hoy se ve en las calles del principal destino turístico del país es sólo “la punta del iceberg”, ya que el flujo migratorio —de personas mexicanas y extranjeras— sigue aumentando sin que existan espacios adecuados de atención; lo que obliga a muchas de ellas a vivir en situación de calle, bajo puentes, en predios abandonados o zonas invisibilizadas para la mayoría de la sociedad.
SIN ALBERGUES, SIN ORIENTACIÓN INSTITUCIONAL… SIN RESPUESTAS
A diferencia de otras entidades, Quintana Roo no cuenta con refugios temporales oficiales para migrantes adultos. La única infraestructura disponible es el Centro de Asistencia Social para Niñas, Niños y Adolescentes Migrantes, en Benito Juárez, operado por una organización civil en coordinación con el Instituto Nacional de Migración, la Guardia Nacional y otras instancias, pero limitado a menores de edad y con una estancia máxima de 45 días, prorrogables en casos excepcionales.
En contraste, las personas adultas —mexicanas repatriadas o migrantes extranjeros— carecen de opciones de alojamiento u orientación institucional adecuada, lo que las deja en vulnerabilidad múltiple, sin documentos, sin empleo formal y sin un espacio donde vivir dignamente.
MIL 800 APOYOS… PERO SIN APOYO GUBERNAMENTAL
A través de Cisvac, en colaboración con organismos empresariales, se han brindado apoyos a casi mil 800 personas migrantes, principalmente en vinculación laboral y gestión de documentos como INE, CURP, RFC, afiliación al IMSS y trámites migratorios. Sin embargo, su presidenta reconoce que estos esfuerzos sustituyen funciones que deberían ser responsabilidad de las autoridades.
Uno de los mayores retos, dijo, es la burocracia: “Tan sólo el INE puede tardar entre 12 y 14 días, y el proceso completo para que una persona mexicana repatriada vuelva a trabajar puede tomar casi un mes en promedio, e incluso hasta tres meses en algunos casos”.
MIGRANTES CON AÑOS EN EE.UU., VARADOS EN CANCÚN
La situación se complica aún más para personas migrantes extranjeras procedentes de Venezuela, Colombia, Honduras, Guatemala, Cuba y Haití, muchas de las cuales vivieron hasta dos décadas en Estados Unidos y llegan a Cancún con la expectativa de encontrar trabajo rápidamente, especialmente en el sector turístico.
“Cancún es visto como un ‘Miami pequeño’, una puerta laboral abierta donde hablar inglés básico es una ventaja. Pero se topan con una realidad dura: no hay albergues, ni orientación, y mucho miedo a acercarse a las autoridades”, explicó Torres. La desconfianza, especialmente entre quienes no tienen estatus migratorio regular, les impide pedir ayuda para integrarse legal y laboralmente.
“Piensan que si se acercan a las autoridades los van a detener o deportar, y lo único que quieren es ayuda para regularizarse y trabajar. Mientras tanto, muchas personas permanecen durante meses en el limbo”, subrayó.
Cisvac insiste en que se requiere una respuesta institucional urgente, con la creación de albergues o centros de atención para adultos, programas de reinserción social y laboral, y una política migratoria humanitaria a nivel local.
HASTA UN MILLÓN DE PERSONAS EN TRÁNSITO EN EL PAÍS
De acuerdo con datos de la Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación, en 2023 más de 782 mil personas migrantes fueron detenidas en México, lo que representa una cifra histórica.
Quintana Roo es considerado ruta de paso y destino final para miles de ellas, en particular, Cancún y Playa del Carmen concentran gran parte del flujo migrante por su alta demanda laboral en el sector turístico.
Según estimaciones del Colegio de la Frontera Norte, más de 1 millón de personas en situación migratoria irregular podrían encontrarse en tránsito o varados en diversas regiones del país.



