- Habitantes de la colonia Donceles sostuvieron una reunión con autoridades municipales para exponer el deterioro de la infraestructura urbana derivado de la creciente densificación habitacional y los conflictos de movilidad con el complejo Puerto Cancún.
IGNACIO CALVA
CANCÚN Q. ROO.- Habitantes de la colonia Donceles sostuvieron una reunión con autoridades municipales para exponer el deterioro de la infraestructura urbana derivado de la creciente densificación habitacional y los conflictos de movilidad con el complejo Puerto Cancún.
La preocupación central de los residentes radica en que las nuevas edificaciones, aunque operan bajo la legalidad de sus permisos, utilizan sistemas de servicios públicos que ya se encuentran rebasados por la demanda actual.
En materia de servicios básicos, los vecinos señalaron que la red eléctrica presenta fallas semanales debido a la saturación de las líneas, ya que los nuevos transformadores de los desarrollos se conectan a una infraestructura antigua que no ha sido actualizada.
Asimismo, denunciaron que el sistema de drenaje y agua potable manifiesta deficiencias graves, pues la construcción de banquetas elevadas y escalinatas en los nuevos edificios ha alterado los niveles de escurrimiento natural.
Provocan inundaciones en hogares que anteriormente no registraban afectaciones de este tipo.
La problemática se extiende al uso del espacio público, donde se reportó el intento de restringir el acceso a un estacionamiento en el andador Mariano Matamoros para uso exclusivo de inquilinos de nuevos desarrollos, a pesar de que el Ayuntamiento ha ratificado el carácter público del predio.
A esto se suma que el déficit de cajones de estacionamiento se ha agravado por el uso de las vialidades por parte de trabajadores de Puerto Cancún.
Obliga a los residentes a subir sus vehículos a las banquetas para evitar daños por las inundaciones frecuentes, obstruyendo con ello el libre paso peatonal.
Los colonos destacaron que el tránsito constante de tráileres y camiones de carga pesada hacia las zonas de obra de Puerto Cancún ha deteriorado severamente el pavimento, incrementando la profundidad de los baches y la severidad de los encharcamientos.
Ante este panorama, solicitaron la intervención de la autoridad para limitar la densidad de construcción en la zona, argumentando que la cercanía con el ecosistema de mangle hace al terreno especialmente propenso a problemas hídricos.
Entre las peticiones destacan la necesidad de un acuerdo formal para regular el flujo de carga pesada y un proyecto integral de mejora hidráulica que atienda las necesidades persistentes de la localidad.



