- Advierte ministra Yasmin Esquivel que en el modelo de selección de candidaturas vigente, la amplitud de aspirantes, la falta de criterios técnicos homogéneos y la indefinición de perfiles especializados dificultan una evaluación adecuada de quienes buscan integrar el Poder Judicial.
STAFF / LUCES DEL SIGLO
CIUDAD DE MÉXICO.— La implementación del nuevo sistema electoral para la designación de jueces, magistrados y ministros de la Suprema Corte de la Nación (SCJN) enfrenta desafíos estructurales que podrían comprometer su eficacia, transparencia y legitimidad, de acuerdo con planteamientos expuestos por la ministra Yasmín Esquivel Mossa.
Durante los Diálogos de Reflexión “Perspectivas de la Reforma al Poder Judicial”, la ministra advirtió que el modelo vigente presenta áreas de oportunidad en el proceso de selección de candidaturas, donde la amplitud de aspirantes, la falta de criterios técnicos homogéneos y la indefinición de perfiles especializados dificultan una evaluación adecuada de quienes buscan integrar el Poder Judicial.
Entre las propuestas planteadas para fortalecer este proceso destaca la creación de un examen nacional de aptitud jurisdiccional que permita medir capacidades técnicas de manera uniforme, así como la reducción del número de personas candidatas para hacer más eficiente la evaluación.
A ello se suma la necesidad de precisar especialidades dentro de la función judicial y establecer criterios claros sobre la asignación de género por adscripción, con el fin de garantizar equilibrio y certeza en la integración de los órganos jurisdiccionales.
En el ámbito electoral, Esquivel Mossa señaló limitaciones que afectan la equidad y la comunicación con la ciudadanía. En ese sentido, planteó flexibilizar las reglas de difusión, ampliar los periodos de campaña y dotar de mayor autonomía a la jornada electoral judicial, con el objetivo de mejorar la participación informada y la visibilidad de las candidaturas.
Otro de los puntos críticos se relaciona con la certeza en la selección de aspirantes. En este contexto, la ministra hizo referencia a iniciativas recientes que proponen la creación de un Comité Único de Evaluación, mecanismo que buscaría unificar criterios y reducir discrecionalidades en la definición de candidaturas.
Además, subrayó la importancia de revisar la operatividad interna de la Suprema Corte, retomando esquemas como el trabajo por Salas para mejorar la eficiencia en la resolución de asuntos.
La ministra enfatizó que reconocer las deficiencias del sistema no implica debilidad institucional, sino una oportunidad para consolidar un modelo de justicia más sólido. “La legitimidad democrática y la excelencia técnica deben avanzar de manera conjunta”, expresó, al señalar que el reto histórico es traducir la voluntad ciudadana en una judicatura eficaz, transparente y cercana a la sociedad.
En este contexto, las propuestas apuntan a una revisión integral del modelo electoral judicial, con el objetivo de corregir fallas estructurales y fortalecer la confianza pública en los procesos de designación de quienes imparten justicia en el país.


