- Quintana Roo se ha convertido en destino de cientos de mexicanos deportados desde Estados Unidos.
OMAR ROMERO
CANCÚN, Q. ROO.- Quintana Roo se ha convertido en destino de cientos de mexicanos deportados desde Estados Unidos, y que ahora se encuentran a la deriva, ya que en la entidad no cuentan con el apoyo necesario para hacer frente a la situación por la atraviesan.
Así lo advirtió Marilyn Torres Leal, representante de la organización Cisvac, quien reveló que sólo en los últimos meses han documentado 592 deportados de nacionalidad mexicana que llegaron a la entidad.
Precisó que la cifra corresponde exclusivamente a mexicanos y no incluye a deportados de otras nacionalidades —cubanos, venezolanos, guatemaltecos y hondureños— que también han llegado al estado en cantidades considerables.
De estas casi 600 personas, todas son mayores de edad y principalmente hombres los que han regresado a Quintana Roo, por ello, insistió en la importancia de otorgarles las condiciones necesarias para facilitar su estancia en lo que regularizan su situación.
DÉCADAS EN EU; VUELVEN SIN NADA
Entre los casos que atiende la fundación Cisvac, Torres Leal destacó el de un hombre identificado como Abel, deportado recientemente tras haber vivido 63 años en territorio estadounidense.
“Llegó a los siete años y fue deportado siendo mexicano”, relató. Su historia ilustra una realidad que se repite, personas que pasaron la mayor parte de su vida en Estados Unidos y regresan a un país que ya no reconocen como propio.
La representante de la fundación describió las condiciones en que arriban estos deportados, sin teléfono celular, sin identificaciones y sin dinero en efectivo, ya que las autoridades migratorias estadounidenses les confiscan todas sus pertenencias antes de abordar el vuelo o cruzar la frontera.
A esa vulnerabilidad material se suma el desarraigo, muchos regresan a comunidades que han cambiado drásticamente, donde sus familiares fallecieron o emigraron.
FALTA PROGRAMA DE ATENCIÓN
Uno de los señalamientos más contundentes de Torres Leal apunta a la ausencia del programa federal “Bienvenidos Paisanos” en Quintana Roo, mecanismo diseñado precisamente para atender a mexicanos que regresan al país.
“¿Qué creen? No hay aquí en Quintana Roo ‘Bienvenidos Paisanos’. Bienvenidos nada”, afirmó.
Sin ese respaldo, los deportados acuden al Ayuntamiento de Benito Juárez y a otras instancias, donde tampoco encuentran orientación.
Su necesidad más inmediata es, en muchos casos, apenas contar con los 200 o 300 pesos que cuesta obtener un acta de nacimiento —monto que aumenta para quienes nacieron en otros estados— para poder iniciar el trámite de su credencial del INE y reintegrarse a la vida formal.
“Se sienten migrantes en su propio país”, resumió Torres Leal. “Literal, estás en tu propio país y ya eres un migrante”, agregó al reiterar que es indispensable contar con un espacio provisional.


