- Tras la goleada que Monterrey le propinó anoche de 4-0 al Querétaro, Nicolás Sánchez tuvo un arranque de ensueño al frente del equipo.
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MONTERREY, NL.- Los Rayados y su afición volvieron a sonreír.
Tras la goleada que Monterrey le propinó anoche de 4-0 al Querétaro, Nicolás Sánchez tuvo un arranque de ensueño al frente del equipo.
Uno de los históricos del club, acompañado de otros multicampeones como Severo Meza en la banca y Walter Erviti en las tribunas, le dio frescura a los Rayados, que tras la victoria llegaron a 13 puntos para igualar a su próximo rival, Tigres, que cayó 3-1 ante Puebla.
La afición olvidó los tragos amargos de la etapa de Domenec Torrent gracias al triunfo que, si bien estaba presupuestado ante el penúltimo lugar del Clausura 2026, era necesario para calmar las aguas previo al Clásico Regio.
Luca Orellano tuvo una noche mágica al marcar dos goles y asistir para dos más, llevándose el protagonismo de la velada en el Estadio Monterrey.
Nico, quien estaba en el cuerpo técnico de Torrent, arrancó con un cuadro semialternativo en el que dejó a Sergio Canales en la banca por dosificación, pensando en el Clásico el sábado y en la ida de Octavos de Final de la Concachampions ante Cruz Azul del próximo martes.
Se atrevió a darle titularidad a Cristian el “Demonio” Reyes, quien fue desequilibrante por la banda derecha y que, junto a Íker Fimbres, le inyectó chispa al equipo.
Sin embargo, de Canales tuvo que entrar al minuto 15, ya que se lesionó Óliver Torres.
Y el español, de bajo rendimiento en las jornadas anteriores, de inmediato le dio más profundidad y sentido a los ataques de Monterrey, que batallaba para abrir al replegado Querétaro.
Antes del ingreso de Canales, Rayados ya había tenido oportunidad de abrir el marcador con un cabezazo de Ricardo Chávez; luego el mismo español probó con un venenoso tiro al portero Guillermo Allison. Además, Orellano y Reyes también habían lanzado peligrosos dardos.
Sin embargo, fue hasta el 39′ que Orellano abrió la cuenta con un zurdazo dentro del área luego de un pase de Canales, quien, frente a cuatro defensores, le pasó el balón con exactitud.
Antes de irse al descanso, Francisco Venegas, quien sufría con el caracoleo de Reyes, fue expulsado por doble amarilla y Querétaro se debilitó aún más.
Ya con un hombre menos, Gallos terminó siendo un flan en el complemento para La Pandilla, que fue poco a poco devorando a su presa.
La cuenta se incrementó al 69′ con gol de Canales con pierna derecha, a pase de Luca.
El 3-0 se tardó, pero tras unos Rayados dominantes sin pisar el acelerador, Orellano asistió a Jesús Corona, quien de derecha disparó al arco para que el balón se fuera a la red tras pegar en un poste, dándole mayor vistosidad al gol ya al 83′.
La afición estaba feliz y ya lanzaba cánticos en torno al Clásico.
Luego de una atajada de Luis Cárdenas a Santiago Homenchenko en tiro directo, Orellano marcó el 4-0 al 90′ con asistencia en centro medido de parte de “Tecatito”.
Al silbatazo final todo fue alegría. Nicolás Sánchez felicitó a sus jugadores y éstos, al centro del campo, a sus aficionados, quienes tras una noche de triunfo ahora esperan que Rayados les regale la victoria en el Clásico y un repunte en el torneo.


