- Cancún aún enfrenta el problema de entre 150 a 180 mil perros y otros animales de compañía en situación de calle.
IGNACIO CALVA
CANCÚN, Q. ROO.- Fernando Haro Salinas, director de Ecología municipal, señaló que la problemática de los perros comunitarios y ferales es un tema de creciente preocupación dentro de la ciudad.
Esto, por la falta de atención y regulaciones, algo que esperan aliviar conforme avance el trabajo del nuevo Instituto de Bienestar Animal.
Mencionó que Cancún aún enfrenta el problema de entre 150 a 180 mil perros y otros animales de compañía en situación de calle, de acuerdo con diversos cálculos de su dirección y otras organizaciones.
Dentro de los animales en esta situación, el funcionario identificó a los perros asilvestrados que se concentran en las zonas periféricas, donde perros abandonados se han agrupado en jaurías.
Llegan a comportarse de forma más agresiva y territorial, llevando a atacar a la fauna silvestre, como ocurrió recientemente con un venado rescatado por las autoridades.
Casos como estos, reconoció el director, no son únicos y resulta complejo de atender.
Sn embargo, una de las principales campañas para combatir este problema está en la esterilización de estos perros callejeros, que permita evitar que las poblaciones de perros callejeros y asilvestrados no sigan en aumentó.
Además de este problema de perros asilvestrados en las zonas limítrofes, el director también mencionó que se busca una nueva reforma a los reglamentos y legislaciones pertinentes, con el fin de poder incluir la figura de perros comunitarios dentro de ellas.
Esta propuesta busca resolver el vacío legal que impide la atención de animales que no tienen un dueño único, pero que son alimentados por grupos de vecinos.
El objetivo es que la comunidad asuma la corresponsabilidad, permitiendo que el municipio realice las intervenciones médicas mientras los ciudadanos garantizan los cuidados posteriores.
“Teníamos muchas peticiones justamente de privadas o de calles de grupos de vecinos para esterilizar tanto a los perros comunitarios como a los propios. El compromiso es que los vecinos se hacen cargo de los cuidados postoperatorios”, explicó.
La solución de fondo, de acuerdo con las autoridades, radica en la esterilización masiva para detener el crecimiento exponencial de las poblaciones callejeras.
No obstante, el avance de estos proyectos estratégicos y la formalización de convenios de colaboración dependen de que el Cabildo municipal nombre al titular del Instituto de Bienestar Animal a partir de una terna propuesta por la alcaldesa.
Con la integración de la figura del perro comunitario y el refuerzo de la vigilancia en las colonias limítrofes, el Ayuntamiento busca equilibrar la protección animal con la seguridad de los residentes y la preservación de la biodiversidad local.
Mientras se concreta la transición administrativa del nuevo instituto, el llamado de las autoridades es a la tenencia responsable, pues el abandono de mascotas sigue siendo el motor principal que alimenta la crisis de fauna feral en el destino.


