- Pese haber obtenido una suspensión definitiva contra la clausura impuesta por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), el grupo inversionista Royal Caribbean anunció que no retomará actividades de inmediato.
EUGENIO PACHECO
CHETUMAL, Q. ROO.- Pese haber obtenido una suspensión definitiva contra la clausura impuesta por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), el grupo inversionista Royal Caribbean anunció que no retomará actividades de inmediato.
La compañía esperará a que el proceso legal se resuelva en su totalidad para garantizar certidumbre jurídica en la zona.
Con esta postura, Royal Caribbean busca blindar su inversión en el sur de Quintana Roo, asegurando que cada etapa del desarrollo cuente con el respaldo legal definitivo para evitar futuros contratiempos administrativos.
Ari Adler Brotman, presidente de este corporativo para México, informó que, aunque el fallo de la jueza primera de Distrito permite el retiro de los sellos de clausura en el predio, la prioridad es evitar nuevas interrupciones administrativas.
El directivo señaló que el equipo legal analizará el momento idóneo para reactivar las máquinas, una vez que la Profepa sea notificada formalmente y se agoten los posibles recursos legales de la autoridad federal.
“Evaluaremos con nuestros consejeros legales la oportunidad de reiniciar esos trabajos, queremos que se resuelva todo de fondo para no causar más inquietudes”, afirmó Adler Brotman, destacando el compromiso de la firma con la transparencia procesal.
La empresa enfatizó que la sanción de la Profepa no está relacionada con el proyecto turístico “Perfect Day”, el cual se encuentra todavía en fase de evaluación ambiental ante las autoridades federales y no ha iniciado su construcción.
Las obras que fueron objeto de suspensión corresponden exclusivamente a las labores de demolición y limpieza de infraestructura antigua (del predio anteriormente conocido como “Destino Mahahual”), tareas ejecutadas por la empresa contratista Dymsa.
El cronograma del proyecto se mantiene sujeto a los tiempos del Poder Judicial y las autoridades ambientales.
Se espera que el juzgado dicte la sentencia de fondo que determine la legalidad de las medidas de seguridad impuestas originalmente en enero, y una vez resuelto el conflicto jurídico, se concluirá la demolición de las estructuras obsoletas.
El inicio formal de “Perfect Day” quedará supeditado a la obtención de un resolutivo favorable de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) y los permisos de construcción correspondientes.



