- A dos semanas del presunto intento de despojo en la Colonia Del Valle, residentes extranjeras acusaron un nuevo caso, ahora en el Barrio de San Lucas.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- A dos semanas del presunto intento de despojo en la Colonia Del Valle, residentes extranjeras acusaron un nuevo caso, ahora en el Barrio de San Lucas, en la Alcaldía Coyoacán.
La posible invasión -ocurrida el domingo- en el predio ubicado en Callejón A. de San Miguel 30, casa 15, fue advertida por vecinos que les informaron que la alarma del sistema de seguridad no dejaba de sonar.
El lugar está conformado por dos propiedades: una casa y una unidad de tres departamentos separados por un patio.
Esto, debido a que en 2018, un grupo de personas ingreso a uno de los inmuebles.
Tras lo cual, la propietaria inició un proceso legal después de haber presentado una denuncia por presunto despojo; sin embargo, se atrasó por la pandemia.
“El predio mi mamá lo dividió en la casa principal, y los departamentos para apoyarse económicamente. La casa fue primero la que invadieron.
“Contratamos servicio (de seguridad privada) para asegurar y proteger los departamentos donde estaban dos inquilinas extranjeras. Se fueron de vacaciones para visitar a sus familiares y (los invasores) rompieron las protecciones que habíamos puesto para meterse al área”, explicó la hija de la dueña.
En las imágenes captadas por las cámaras de videovigilancia se observa a un sujeto ingresando al inmueble tras romper la puerta y causando destrozos junto a otras personas.
La hija de la dueña explicó que habían aislado ambas propiedades para evitar que se registrara una situación similar.
“Pusimos una puerta de rejas para que así ya no pudieran entrar (.). Pusimos tabla roca en las ventanas para proteger ese pasillo y que no se metieran (.). Tenemos un juicio reivindicatorio. En teoría, en tres meses ya sale la resolución para la orden de desalojo”, agregó.
Tanto la hija como la madre señalaron que el viernes levantaron la denuncia correspondiente ante las autoridades.
Asimismo, reclamaron que el aletargamiento del primer procedimiento legal derivara en una segunda invasión y la pérdida del predio en su totalidad.
“La Policía dice: ‘no puedo hacer nada’. En este caso (llamar) no nos sirvió para nada”, lamentaron.
A su vez, las inquilinas se pronunciaron.
“En este momento no tengo a dónde regresar, no sé cuál es la situación de todas mis pertenencias. Hay cosas de mucho valor sentimental que yo recibí de familiares y difuntos, las cenizas de mi perro, eso me causa muchísima angustia”, expresó una de ellas.
Durante sus cuatro años de estancia, dijo no haber tenido problemas con el espacio.
Añadió que se le ofreció continuar con el contrato de arrendamiento en otro domicilio, aunque este se encuentra lejos del inmueble en Coyoacán.
“Me siento desprotegida por ser extranjera, porque yo no conozco las leyes, incluso, ya viviendo muchos años en México, no logro entender cómo funciona este sistema.
“No sé si tengo alguna opción que dé ayuda, o simplemente tengo que sentarme y pensar que no se puede hacer nada y que así son las cosas”, lamentó.




