- La Dirección de Protección Civil municipal entregó más de 100 exhortos a residentes y administradores de la Supermanzana 77, conocida como Corales.
IGNACIO CALVA
CANCÚN, Q. ROO.- Con el propósito de prevenir accidentes derivados del deterioro arquitectónico, la Dirección de Protección Civil municipal entregó más de 100 exhortos a residentes y administradores de la Supermanzana 77, conocida como Corales.
Antonio de Jesús Riveroll Ribbon, titular de la dependencia, aclaró que esta medida no tiene fines recaudatorios ni punitivos, sino que busca concientizar a la población sobre la vulnerabilidad de las estructuras ante la falta de mantenimiento preventivo.
La preocupación técnica se centra en el desgaste de áreas comunes como escaleras, pasos y fachadas.
Riveroll Ribbon explicó que, más allá de la estética, la exposición de varillas por desprendimiento de concreto debilita la integridad de los inmuebles, aumentando el peligro de colapsos parciales.
Este escenario ya cuenta con un antecedente crítico: en julio de 2024, una sección de escaleras que conectaba el segundo y tercer piso de uno de estos edificios se derrumbó debido al deterioro acumulado.
“Nosotros lo hacemos por seguridad de ellos y también para que no digan que nadie les dijo; la realidad es que desde 2018 tenemos acercamiento con ellos, hemos ido por zonas a dejar avisos.
“Se han hecho estudios con colegios de ingenieros, arquitectos y las conclusiones a las que llegan todos es que hay que darle mantenimiento a esa zona”, expresó.
Aunque los exhortos no establecen un plazo legal de cumplimiento, la autoridad enfatizó que la atención debe ser inmediata para evitar siniestros.
La situación en Corales es la más apremiante de la ciudad, aunque la dependencia ha detectado puntos similares en otras supermanzanas con edificios de antigüedad considerable.
Protección Civil reiteró que la responsabilidad del mantenimiento recae directamente en los propietarios y regímenes condominales.
Al desmentir rumores sobre posibles sanciones, la dirección recordó que estas notificaciones operan como una medida de protección civil básica para informar a la ciudadanía sobre el estado real de sus hogares y la necesidad de intervenir antes de que el daño estructural sea irreversible.
“No tiene nada que ver con un tema económico, no es un tema ni recaudatorio ni les vamos a pedir anuencias, ni licencias ni estudios, todo lo contrario.
“Es decirles: ‘Oigan, vecinos, está ocurriendo esto, lo hemos detectado en los recorridos, por favor, pongan manos a la obra’.
“No hay tiempo límite, es un tema que ellos tienen que atender, es su casa, es su vivienda, es donde viven todos los días y en ese sentido es que les pedimos a ellos que lo atiendan”, explicó.


