- Alana Flores pasó de hacer streams de videojuegos a compartir clips enfrentando retos de boxeo.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- El contenido con el que Alana Flores se hizo famosa en internet estaba enfocado en transmisiones donde jugaba videojuegos e interactuaba con sus fans, pero ahora sube clips donde enfrenta retos del boxeo.
Este domingo, la creadora de contenido mexicana, que exhibe cuatro cinturones ganados, combatirá con la también estrella de internet, la argentina Flor Vigna.
Hay audiencias muy pendientes de este tipo de personalidades de la red. Alana, por ejemplo, tiene 4.8 millones de seguidores en Instagram, 8.2 en Tiktok y acumula 458.9 millones millones de “me gusta” en esa plataforma.
Al enfrentar a otras figuras con fama similar se desata un fenómeno mediático, como lo es Supernova: Genesis, que se realizará en la Arena Ciudad de México y se podrá ver por Netflix.
Mientras crece la popularidad de los combates, también han aparecido críticas de puristas del boxeo, pero expertos en el deporte profesional creen que la ejecución en este nivel tiene su complejidad y virtudes que merecen reconocimiento.
“Los generadores de contenido están haciendo algo muy importante: están dando entretenimiento a la gente. Creo que esa parte el boxeo de repente tendría que hacer un análisis de hacia dónde va. Las emociones se están generando aquí”, apuntó en entrevista el cronista Carlos Aguilar, el “Zar del Boxeo”.
“Hay algunas peleas de boxeo que se han quedado encasilladas en eso, sólo en peleas. ¿Qué tiene que aprender el boxeo para hacer lo que están haciendo los streamers? ¿Los campeones del mundo han dejado de generar contenido para empezar a meter a nuevas generaciones?”, cuestionó el narrador de las peleas de Supernova.
La primera edición el año pasado, donde Alana derrotó a Gala Montes, agotó el boletaje en el Palacio de los Deportes y tuvo una audiencia digital que superó los 11 millones de espectadores, de acuerdo a datos compartidos con Netflix.
“Esto ha motivado a muchas personas no solamente a ver el deporte, sino a meterse a un gimnasio. Es un deporte donde mucha gente logra canalizar sus emociones, la ira, el enojo, la tristeza, la depresión. Pegarle a un saco de boxeo puede solucionar muchos más problemas de lo que pensábamos”, consideró Alana.
Su oponente, Flor Vigna, propuso que este combate se realizara a cuatro rounds, pero la mexicana ha entrenado para aguantar incluso cinco y así no llegar a su límite.
Aunque se exige más, Alana reconoce que no le llega ni a los talones a una peleadora profesional porque la preparación de los deportistas es más profunda, física y mentalmente.
“Como creadora de contenido es algo que, la verdad, no quiero para mi vida. Me gusta mucho que lo que hago es únicamente de forma de exhibición. Como me tomo muy en serio el deporte, no estoy dispuesta a subirme sin careta.
“Sé que un mal golpe me puede dejar mal y la verdad es que no considero que sea ni siquiera amateur ni profesional como para poder todavía aventurarme a una experiencia así”, indicó la creadora de contenido.
Tanto Alana como el “Zar” consideran que la justa pugilística se desarrolla con respeto al poner a boxear a personas con niveles similares y no contra profesionales.
Alana también valoró las medidas que toma el Consejo Mundial de Boxeo, que avala Supernova, por ello, pide varios exámenes médicos, resonancias cerebrales, análisis de sangre, para verificar sus aptitudes para pelear.
Esta edición también cuenta con los combates entre Lupita Villalobos vs Kim Shantal, Aaron Mercury vs Mario Bautista.
En la narración junto al “Zar” estarán Juan Guarnizo, Juan Bertheau y los standuperos a cargo de La Cotorrisa, Ricardo Pérez y Slobotzky.
Para sumar a la propuesta de entretenimiento cantarán Carín León, Ozuna, Óscar Maydón y Víctor Mendivil.


