- La mortandad masiva de peces registrada en la laguna de La Costa, en la zona norte del estado, ha generado preocupación entre comunidades pesqueras.
JORGE GONZÁLEZ
VERACRUZ, VER.- La mortandad masiva de peces registrada en la laguna de La Costa, en la zona norte del estado, ha generado preocupación entre comunidades pesqueras y habitantes.
Esto, luego de que se reportara la presencia de grandes cantidades de ejemplares muertos en las orillas y cuerpos de agua.
De acuerdo con testimonios locales, el fenómeno provocó malos olores en la zona y obligó a suspender temporalmente actividades de pesca, principal fuente de ingreso para diversas familias.
En algunos puntos, pobladores realizaron labores de retiro de peces para evitar mayores afectaciones sanitarias.
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) informó que, tras una evaluación preliminar, no se encontraron indicios de contaminación por hidrocarburos, por lo que el evento no estaría relacionado con el reciente derrame petrolero en el Golfo de México.
De acuerdo con la dependencia, la causa principal de la mortandad fue una alteración en los niveles de salinidad del agua, derivada de la mezcla de corrientes dulces y saladas dentro del sistema lagunar.
El desequilibrio ambiental habría generado condiciones adversas para diversas especies, que no lograron adaptarse a la modificación súbita en su hábitat.
Este tipo de cambios puede provocar desorientación, estrés fisiológico y, en casos extremos, la muerte masiva de organismos acuáticos.
Autoridades detallaron que el fenómeno se relaciona con la interacción entre cuerpos de agua de distinta composición, particularmente en zonas de conexión entre esteros y lagunas costeras.
Como parte de las indagatorias, se identificó que la apertura de una compuerta en el sistema hidráulico de la región habría facilitado la entrada de agua dulce hacia áreas con mayor salinidad, alterando el equilibrio ecológico.
En este sentido, autoridades federales y locales mantienen en curso una revisión para determinar posibles responsabilidades en la operación de esta infraestructura, así como para establecer medidas que eviten la repetición del fenómeno.
Aunque la Conagua indicó que no existe evidencia de riesgo sanitario directo para la población, el impacto económico en comunidades pesqueras ya es visible, debido a la disminución de la actividad productiva y la pérdida de especies.
El caso ocurre en un contexto de alta sensibilidad ambiental en Veracruz, tras el reciente derrame de hidrocarburos en el Golfo de México.
Aunque las autoridades han descartado una relación entre ambos eventos, la coincidencia temporal ha generado inquietud entre pobladores y pescadores, quienes demandan mayor vigilancia y transparencia en el manejo de recursos naturales.


