- El matrimonio es la clave cuando se trata de construir la armonía familiar, afirmó ayer el académico español Tomás Melendo, una de las figuras más respetadas en el ámbito de la antropología familiar.
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MONTERREY, NL.- El matrimonio es la clave cuando se trata de construir la armonía familiar, afirmó ayer el académico español Tomás Melendo, una de las figuras más respetadas en el ámbito de la antropología familiar.
“La armonía de toda la familia, entre los hermanos, entre padres e hijos, depende de la concordia que se establezca dentro del matrimonio”, señaló el filósofo y catedrático dedicado a temas de familia, educación y dignidad humana.
“Lo que el hijo más necesita no es tanto el amor de los papás al hijo, sino el amor de los papás entre sí. La clave de la armonía de la familia se encuentra en el matrimonio”.
Tomás Melendo fue uno de los ponentes en el Congreso Internacional de las Familias 2026, un encuentro interreligioso que reúne especialistas para abordar temas vinculados a lo familiar y se realizó este fin de semana en Cintermex.
Durante su conferencia “Cómo asegurar la armonía familiar”, el académico destacó la importancia de trabajar en los defectos propios y enfocarse en el amor hacia el otro para superar problemas en pareja.
“Los defectos -los propios, los del cónyuge y los de los hijos-, hacen daño a la armonía con tu pareja, a la armonía familiar, en la misma medida en que se nos mete el ego y la soberbia”, advirtió el especialista.
“En que el amor hacia nosotros mismos se pone por delante del amor hacia el cónyuge y el amor hacia los hijos”.
Algunas de sus propuestas de ayer se centraron en el amor hacia el otro. Lo primero, dijo, es querer al cónyuge o a los hijos con sus defectos.
“Segundo, ayudarle a luchar contra esos defectos para que vaya superándolos, al menos paulatinamente”, añadió.
“Y, en tercer lugar, amar a esa persona con sus defectos, apoyarle, ayudarle, a luchar con ese defecto, y sentir ternura si no lo logra vencer”.
Entre las conferencias del primer día destacó “Familias con temple ante el cambio de época”, de José Antonio Lozano, presidente de la Junta de Gobierno de la Universidad Panamericana y del Ipade Business School.
Habló sobre cinco elementos que deben coexistir: exigencia, tolerancia a la frustración, coherencia, comunicación y valores.
En una familia con temple, señaló, hay coherencia en el discurso y en el ejemplo.
“Las personas aprendemos mucho más de lo que vemos que de lo que escuchamos”, señaló.
Otra conferencia, “Educar en el asombro: un camino hacia la plenitud”, estuvo a cargo de Catherine L’Ecuyer, doctora en educación y psicología, reconocida por sus investigaciones sobre el impacto de la tecnología en niños y adolescentes.
“La forma en que miramos a la realidad condiciona muchísimo la forma en que ellos (los hijos) la entienden.
“Y por eso la pantalla no puede educar. La pantalla no mira; es más, hay estudios que dicen que si los niños ven la pantalla, siempre la debería ver acompañado de un adulto porque van a mirarla de la forma en la que la miramos nosotros”.


